LITERATURA

Cultura de la legalidad

El arte de convivir

PRESENTACIÓN

OBJETIVOS

ASIGNATURAS

LABOR DOCENTE

CAMPAÑAS DE FORMACIÓN

GLOSARIO

El apego a la legalidad es uno de los principios claves en el proceso de formación de la ciudadanía. Hemos publicado libros y guías que nos ayuden a forjar las bases para una ciudadanía responsable y respetuosa con el estado de derecho. Hemos propuesto el programa: “Literatura y Cultura de la legalidad” ya que el apego a la legalidad es uno de los principios claves en el proceso de formación de la ciudadanía.

 

La ley por sí misma y su aplicación es indispensable, aunque sabemos que no es suficiente para garantizar una convivencia pacífica, tolerante y respetuosa. Si se quiere lograr esto último, se deberá fomentar, desde las edades más tempranas, una educación que promueva en las personas el ejercicio responsable de su libertad, el desarrollo de su autonomía moral, así como la capacidad de solidarizarse y preocuparse por el bienestar colectivo. Los libros infantiles La política, La justicia, La migración, La democracia y La igualdad son contados por cuentacuentos y nos permiten fortalecer, desde preescolar, los valores sociales de cumplimiento de las normas y por ende, cultivar una sociedad más armoniosa. La cultura de la legalidad debe de entenderse fundamentalmente como una parte de la más amplia cultura cívica. Nos hemos propuesto, sensibilizar a la comunidad a través de la literatura y promoción de lectura, a partir de la educación de los niños en la interiorización de la ley para que se cumplan las normas.

 

No es cuestión de un mero saber, de una abstracción conceptual, sino de impulsar, en igualdad de condiciones, el cumplimiento de las normas que están al servicio del bienestar y de la justicia de todos. Se trata de unir el principio de legalidad con el de legitimidad para que, de este modo, la ciudadanía comprenda la ley y asuma las razones para la obediencia. El auténtico desafío que tenemos es el de formarnos y aprender cómo educar en la legalidad; es decir, qué indicaciones y líneas de acción se habrán de elaborar para difundir estos valores, para contribuir a desterrar la creencia en la inevitabilidad de la corrupción y la criminalidad y conseguir un clima positivo de transformación social, objetivo prioritario de nuestro proyecto.

Objetivos generales:

 

Proponer un esquema de educación integral que fomente los valores de igualdad y rechazo de formas violentas mediante la lectura crítica y el teatro con el fin de modificar en la comunidad docente actitudes discriminatorias o violentas.

Objetivos específicos

 

Prevenir, identificar y modificar cualquier tipo de violencia en los diferentes ámbitos de la vida. Incentivar hábitos culturales, como asistir al teatro y leer.

Capacitar y concientizar al profesorado y a los padres de familia sobre las repercusiones que originan las desigualdades sociales y la violencia intrafamiliar durante el proceso educativo de los niños, niñas y jóvenes.

Sensibilizar a la comunidad docente sobre las actitudes violentas que vejan al ser humano y repercuten no sólo en lo personal y en lo familiar del alumnado, sino en todos los niveles de la sociedad.

 

Nuestra meta: Incentivar una cultura de convivencia armónica basada en la equidad de género e igualdad social a partir de la lectura y el teatro.

 

El programa “Letras contra la violencia-Educación para convivir” propone un esquema de educación integral que fomenta los valores de igualdad y rechazo de formas violentas mediante la lectura crítica y el teatro, con el fin de modificar en la comunidad docente actitudes discriminatorias o violentas.

 

Se puede insertar en las asignaturas de secundaria y preparatoria, ya que está dirigido a jóvenes entre 12 a 18 años y versa en torno a la identificación y modificación de actitudes discriminatorias y violentas.

La metodología didáctica planteada busca la reflexión, el reconocimiento y la vivencia de emociones a través de la resolución de conflictos desde el respeto y el buen trato, de forma individual y grupal.

Los educadores deben buscar que los jóvenes, mediante los diálogos que surjan a propósito de las obras, sean quienes “propongan” la reflexión en la sociedad, para cambiar roles e idear nuevas formas de compromiso y responsabilidad. Lo importante es que los profesores comprendan la violencia en su dimensión real y desde una perspectiva personal, realicen una propuesta experimental, para elaborar proyectos y convertir su comunidad en un lugar más equitativo, justo y seguro.

Proponer un esquema de educación integral que fomente los valores de igualdad y rechazo de formas violentas mediante la lectura crítica y el teatro con el fin de modificar en los maestros y maestras actitudes discriminatorias o violentas.

Objetivos específicos

 

  • Prevenir, identificar y modificar cualquier tipo de violencia en los diferentes ámbitos de la vida. Incentivar hábitos culturales, como asistir al teatro y leer.
  • Capacitar y concientizar al profesorado y a los padres de familia sobre la importancia de las desigualdades sociales y la violencia intrafamiliar en proceso educativo de los niños, niñas y jóvenes.
  • Sensibilizar a la comunidad docente sobre las actitudes violentas que vejan al ser humano y repercuten no sólo en lo personal y en lo familiar del alumnado, sino en todos los niveles de la sociedad.

Nuestra meta

Incentivar una cultura de convivencia armónica basada en la equidad de género y social a partir de la lectura y el teatro.

Se puede insertar en las asignaturas de secundaria y preparatoria

 

El programa letras contra la violencia-Educación para convivir propone un esquema de educación integral que fomente los valores de igualdad y rechazo de formas violentas mediante la lectura crítica y el teatro, con el fin de modificar en los maestros y maestras actitudes discriminatorios o violentas.

Está dirigido a jóvenes entre 12 a 18 años. Gira en torno a la identificación y modificación de actitudes discriminatorias y violentas.

 

La metodología didáctica busca la reflexión y la vivencia de emociones a través del trabajo individual y grupal: la resolución de conflictos desde el respeto y el buen trato.

 

Los educadores deben buscar que los jóvenes, mediante los diálogos que surjan a propósito de las obras, sean quienes “propongan” la reflexión en la sociedad: cambiar roles, idear nuevas formas de compromiso y responsabilidad Lo importante es que los profesores comprendan la violencia en su dimensión real y desde una perspectiva personal. Que realicen una propuesta experimental. Que elaboren proyectos para convertir su comunidad en un lugar más equitativo, justo y seguro.

Asignaturas para aplicar el programa.

 

"Letras contra la violencia-Educación para convivir" se puede aplicar a las asignaturas de nivel secundaria:

 

Español I, II y III

Formación Cívica y Ética I, II y III

Artes I y II

Historia I y II

 

Y a nivel bachillerato

 

Lengua Adicional al Español I, II, III y IV

Ética y Valores I y II

Taller de Lectura y Redacción I y II

Literatura I y II

Psicología

Actuación

Obra coreográfica

Estructura socioeconómica de México

Educación para convivir

 

La labor docente actual demanda estar en sintonía con los planteamientos que la UNESCO ha destacado para la educación en siglo XXI. En el documento La educación encierra un tesoro, (1996), coordinado por Jacques Delors se describen cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.

 

El programa “Letras contra la violencia-Educación para convivir” basa sus propuestas para el desarrollo de la educación de mujeres y hombres para una convivencia armónica. Haciendo énfasis en dos de los pilares citados por Delors: Aprender a vivir juntos y Aprender a ser; del primero, la UNESCO dice: se debe ‘aprender a vivir juntos’ desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia —realizar proyectos comunes y prepararse para tratar los conflictos— respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz”; del segundo, el organismo internacional menciona: “hay que ‘aprender a ser’ para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal, con tal fin, no menospreciar en la educación ninguna de las posibilidades de cada individuo: memoria, razonamiento, sentido estético, capacidades físicas, aptitud para comunicar” (Delors, 36).

 

Asimismo, “Letras contra la violencia-Educación para convivir” encamina sus esfuerzos en sintonía con los planteamientos del Informe de la UNESCO: “Comprender el mundo, comprender al otro. Esto es ayudar a transformar una interdependencia de hecho en solidaridad deseada es una de las tareas esenciales de la educación. A este efecto, debe lograrse que cada persona pueda comprenderse a sí misma y a los demás mediante un mejor conocimiento del mundo” (Delors, 44).

Siguiendo el planteamiento de la educación basada en competencias, el programa “Letras contra la violencia-Educación para convivir” está pensado como un auxiliar en el desarrollo y práctica de las competencias en comunicación lingüística, competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico-natural, la competencia digital y el tratamiento de la información, la competencia social y ciudadana.

 

Las actividades que se proponen a propósito del montaje la obra de teatro o lectura del texto literario piden que haya un reconocimiento del contexto social en el que la obra fue escrita. Los ejercicios están apoyados en la noción del reconocimiento del mundo. El ponerse en el lugar del otro, en ver al otro para verse uno mismo, mediante reflexiones y cuestionamientos sobre lo que pasa en la obra, promoverá un diálogo y un intercambio de argumentos y opiniones.

Violencia contra las mujeres

 

La violencia hacia las mujeres es uno de los actos más antiguos de la sociedad a nivel mundial, desde hace siglos, la mujer ha sido vista como un ser inferior al hombre. A largo del paso del tiempo las mujeres han hecho escuchar su voz y se ha demostradoque tanto hombres como mujeres tienen los mismos derechos y obligacions por lo que el respeto mutuo es elemento fundamental para una sana convivencia en sociedad, sin embargo la violencia y el menosprecio hacia las mujeres aún continua siendo un problema a nivel mundial. Según la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2006 el 83% de las mujeres en una relación de convivencia con su pareja (ya fuera casadas o en unión libre) había sufrido algún tipo de violencia (física, sexual, emocional, económica, etc) en algún momento de la relación.

 

Si bien la violencia contra las mujeres es más común entre la relación de pareja, no se limita sólo a ese espacio, en los ámbitos acadmémicos, laborales, familiares y comunitarios también son constantes las actitudes violentas en contra de la mujer.

¿Violencia en mi noviazgo?

 

Usualmente cuando estamos en una relación amorosa no solemos prestar atención a pequeños detalles que nos pueden indicar que algo no está bien en el noviazgo. Es muy importante recordar que querer a alguien no significa que esa persona puede hacer lo que desee con nuestros sentimientos y con nuestro cuerpo. Toda relación amorosa saludable se basa en el respeto mutuo que tenga la pareja. A continuación se pondrán una serie de puntos que te pueden indicar que hay violencia en tu noviazgo.

 

  • Tu pareja se mustra exesivamente celos@, suele llamarte varias veces en un sólo día para saber en dónde y con quién estas.
  • Te prohibe encontrarte com amigos que no le agradan.
  • Cuando discuten suele levantar mucho la voz y hablar en tono amenazador.
  • Te jalonea o te sostiene con demasiada fuerza.
  • Tu pareja quiere controlar la forma en la que vistes.
  • Te pone apodos ofensivos.
  • Cuando hablan, no respeta tus opiniones.
  • En algún punto de la relación que ha arañado, mordido o golpeado.
  • Te obliga a tener relaciones sexuales cuando tú no quieres.
  • Justificas sus actos actos violentos por temor a que te deje.
  • Suele culparte de sus arranques violentos por que “tú lo provocas”.

Violencia contra los ancianos

 

Un sector de la población que se encuentra prácticamente desprotegido ante la violencia es el compuesto por los ancianos, que representan el 9.8% de los habitantes de la ciudad de México. La violencia hacia este sector pasa fácilmente desapercibida por las condiciones en las que viven los violentados. La mayoría de las ocasiones dependen de sus familiares tanto física como económicamente. Al ser consideraras personas débiles se comenten abusos en su contra, es común que sean obligados a entregar sus pensiones económicas, no sean tomados en cuenta en las decisiones de la casa cuando también forman parte de la familia, y sean tratados con rudeza e incluso golpeados.

 

  • Menospreciar lo que dice el anciano (en muchas situaciones nuestro propio abuelo o abuela) por el hecho de ser mayor. Estos se refleja en expresiones como “No le hagas caso, es un viejo”
  • Obligarlo a dar sus fuentes de ingreso (la mayoría de los ancianos reciben una pensión del gobierno y su familiares los despojan de ella).
  • Hacerlos mendigar para conseguir dinero. (El número de ancianos que piden limosna obligados por sus familiares ha ido en aumento en los años recientes).
  • Otro factor de discriminación es la discapacidad que en muchos casos padecen los ancianos, haciéndolos aún más vulnerables pues son incapaces de defenderse por sí.

Violencia contra los discapacitados

 

En México carecemos de una cultura de respecto hacia las personas con discapacidad. Es común que reciban burlas de sus discapacidades, ya sean físicas o mentales. La falta de cultura comienza desde las instituciones ya que no existen facilidades para faciliar su movilidad en la ciudad. Estas situaciones pasan desapercibidas hasta que no estas directa o indirectamente en esa situación. No esperar hasta padecer el problema debemos tomar conciencia de las problemáticas que conlleva vivir con una discapacidad si no de presentan las oportunidades adecuadas.

Para poder entender de fondo el problema de la violencia en la sociedad que nos rodea es fundamental aceptar que un acto violento no se limita solamente a la agresión física. La violencia es todo aquel acto que sea realiza con la intención de perjudicar a otros, la violencia más conocida es la física, pues es la que en apariencia deja más huellas (las cicatrices, moretones, etc.), erróneamente se llega a pensar que solamente los golpes representan un acto violento, sin embargo insultar, humillar y burlarse de una persona también representan violencia pues de manera intencional se busca hacer sentir mal al otro.

 

Con el paso de los años (y la evolución humana) se ha buscado contrarrestar la propagación de los actos violentos, movimientos importantes como la abolición de la esclavitud, la independencia femenina, , el movimiento de “poder negro” realizado en los años sesentas en E.U.A (en contra de la discriminación por racismo) han hecho comprender a la humanidad que todos los seres humanos tienen derecho a una vida plena y libre de violencia. En la actualidad han surgido diferentes asociaciones y organizaciones como el Instituta Nacional de las Mujeres (INMUJERES) que se dedican a combatir la violencia.

 

Identificar los rasgos violentos en nuestra sociedad no siempre es tan sencillo, debemos reconocer que constantemente estamos expuestos a la violencia. La televisión, el principal medio de comunicación del país, tan sólo en 2009 el 91� las viviendas mexicanas contaban con un televisor, lo que implica el acceso de toda a la familia a éste medio de entretenimiento. Suponiendo que todos ellos tienen acceso a la televisión abierta (los canales gratuitos como el 5, 7, 11, 13, etc.) y sin contar aquellos que cuentan con un sistema televisivo de paga (en donde la programación es más numerosa y variada) simplemente con este medio de entretenimiento nos encontramos expuestos a un sin número de programas de contenido violento que están al alcance de niños y adolescentes, a pesar de ello no se puede culpar al contenido televisivo de las constantes hechos violentos de los que sufre el país, la tenemos contacto con la violencia a diario, pero no por ello nos debe parecer algo natural.

 

En últimas fechas a tomado relevancia el fenómeno del acoso escolar o el bullyng que se refiere a la violencia dentro de una institución educativa, las víctimas tienen en promedio de 12 a 13 años, este fenómeno ha contribuido a que se tome más conciencia de todo lo que implica la violencia (y no se catalogue solamente, por ejemplo, en un hombre que golpea a su esposa). Tanto infantes como adolescentes presentan actitudes violentas, que de no ser reconocidas y tratadas en un momento oportuno, se intensifican con el tiempo, lo que da resultado en un adulto violento. Esto no significa que todos los adultos violentos hayan presentado actitudes violentas en su infancia.

 

Afortunadamente, en la actualidad hay una preocupación general por detener la violencia, es importante que seamos capaces de identificar las actitudes violentas que se presentan a nuestro alrededor o incluso las que somos capaces de hacer nosotros mismos sin que nos demos cuenta. Solamente de esa manera podremos erradicar la violencia en nuestra sociedad. Comienza en tu casa, platícalo con tus padres y tus hermanos para que todos tengan en claro como resolver este problema. Si después de leer está guía te das cuenta que eres víctima de alguna actitud violenta, acércate a tus padres, profesores o ponte en contacto con alguna de las organizaciones dedicadas a combatir la violencia, lo importante es que todos comprendamos que la violencia puede y debe ser erradicada de nuestro círculo social.

La función de la educación es la de controlar nuestros deseos e impulsos nocivos, sólo así se adquiere y se estructura la personalidad social. La capacidad de detectar e identificar sentimientos y motivos de las personas ayuda a establecer un equilibrio interpersonal. La empatía es precisamente la capacidad de identificar y entender nuestros deseos y los de los demás y responder (reaccionar) de forma apropiada para canalizarlos en pro del interés común.

Nuestras actitudes no casuales, se aprenden; una multiplicidad de factores (genéticos, familiares, culturales) ha podido conducirnos a adoptar actitudes de intolerancia, inseguridad y rechazo. El control y el aprendizaje de actitudes interpersonales que favorezcan la habilidad de entender a otras personas y mejorar la capacidad de colaboración, es posible siempre que desterremos la falsa espontaneidad de los comportamientos (“yo soy así y no puedo cambiar”) y aceptemos que la educación debe prever los posibles desajustes en el desarrollo afectivo de las personas y proponer alternativas pedagógicas que eviten futuras inadaptaciones sociales de género.

 

Éstas son las ligas de algunas de las instituciones a las que puedes recurrir en busca de más información sobre la violencia en nuestra sociedad:

 

www.inegi.org.mx

www.inmujeres.gob.mx

www.diputados.gob.mx

www.unicef.org/mexico

www.cndh.org.mx/

 

Ligas a Documentos acerca de violencia contra las mujeres y grupos en desventaja (niños, ancianos y discapacitados)

 

La violencia contra niños y niñas

Vulnerabilidad a la violencia doméstica

Malos tratos a los ancianos

La violencia hacia personas con discapacidad

Antología de prevención de la violencia y maltrato en contra de los adultos mayores

 

 

 

Desigualdad de género
Diferencias de estatus, poder y prestigio que distinguen a los hombres y a las mujeres dentro de los grupos, colectividades y sociedades.

 

Discriminación
Trato diferenciado dado a unas personas en base a su pertenencia a un grupo concreto, al margen de sus capacidades personales.

 

Empatía
Capacidad para identificarnos con otra persona y comprender sus emociones y estados de ánimo. Es la condición indispensable del acceso a un sentimiento moral. Gracias a la empatía sentimos la pertenencia a un sistema de valores comunes que aseguran nuestra integridad y preservan nuestra identidad como seres humanos.

 

Empoderamiento
Proceso de acceso a los recursos y al desarrollo de las capacidades personales de las mujeres para aumentar su participación activa en la toma de decisiones y en el acceso al poder económico, social y político.

 

Estereotipos
Caracterización fija y distorsionada de un grupo de personas. Estas creencias interfieren en la percepción adecuada de los miembros de otros grupos.

 

Estereotipos de género
Sistema de creencias compartidas a cerca de los grupos de hombres y de las mujeres, que dan lugar al concepto social de feminidad y de masculinidad.

 

Feminidad
Conjunto de características físicas, emotivas, actitudes, intereses y habilidades cognitivas que se asocian a las mujeres y que constituyen gran parte de los estereotipos de género.

 

Género
Expectativas sociales sobre el comportamiento que se considera apropiado para los miembros de cada sexo. No se refiere a las característica físicas diferenciadas entre hombres y mujeres, sino a las formas de comportamiento aprendidas socialmente y que definen qué conductas son adecuadas a cada sexo según el patrón social estereotipado de la masculinidad o la feminidad.

 

Inteligencia emocional
Capacidad de conocer, valorar y controlar nuestra emociones y sentimientos para establecer una buena comunicación con las personas a través de la empatía y de habilidades sociales y comunicativas.

 

Machismo
Actitud de prepotencia de los varones con respecto a las mujeres en coherencia con un discurso social que mantiene organizados los géneros de tal manera que los hombres mantienen el poder y las mujeres quedan subordinadas a ellos.

 

Maltrato a las mujeres
Agresiones violentas cotidianas físicas(golpes, palizas, violaciones ...) y psíquicas ( vejaciones, humillaciones, desvalorizaciones... ) que reciben las mujeres por parte de sus cónyuges, parejas o ex parejas. Se conoce también como "violencia contra las mujeres"

 

Masculinidad
Conjunto de características físicas, emotivas, actitudes, intereses y habilidades cognitivas que se asocian a las mujeres y que constituyen gran parte de los estereotipos de género.

 

Patriarcado
Tipo de organización social en el que el sistema de dominación es ejercido por el varón jfe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes masculinos aún lejanos de un mismo linaje. Es característica de la sociedad patriarcal la clasificación y ordenación del mundo de forma discriminatoria para la mujer.

 

Sexismo
Es una actitud negativa hacia una persona o personas en virtud de su sexo biológico. La violencia contra la mujer se basa en una srie de prejuicios negativos en contra de las mujeres como su supuesta inferioridad con respecto al hombre. El sexismo es un instrumento empleado por el patriarcado para perpetuarse socialmente a lo largo de la historia.

 

Socialización
Proceso por el que desde la infancia interiorizamos las normas, los valores sociales y las manera de sentir, de pensar y de actuar de la sociedad a la que pertenecemos y en la que vivimos.

 

Techo de cristal
Metáfora que remite a las barreras invisibles (maternidad, cuidado de los familiares cercanos, renuncia a su propia promoción en pro de la del marido, ...) que impiden a las mujeres con alta cualificación profesional acceder a los niveles de dirección y de responsabilidad más elevados.

 

Violencia
Actitud o comportamiento dirigido a eliminar algo que le es esencial al sujeto como persona, como son los derechos, las libertades, la diginidad y la integridad física, psíquica o moral.

 

Violencia de género
Todo acto de violencia contra las mujeres por el hecho de pertenecer al sexo femenino. Definición establecida en la Asamblea General de las Naciones Unidas que aprobó la "Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer" en diciembre de 1993 (Res. A.G. 48/104, ONU, 1994) Este concepto procede del término anglosajón "gender violence" y lo difundieron los medios de comunicación a partir del del Congreso sobre la Mujer que se celebró en Beijing en 1995. Se conoce también como "violencia contra las mujeres" o "violencia sexista". Tiene como resultado daño físico, psicológico y sexual, e incluye todo tipo tipo de amenazas, coerciones y privación arbitraria de la libertad hacia la mujer. No es algo anacrónico, persiste en la actualidad y su carácter es sistémico obliga a considerarla como un problema de Estado y de salud pública.

 

Violencia doméstica
Es un tipo de violencia de género que se refiere sólo a la violencia ejercida entre familiares de un hogar o entre personas que, sin ser familiares, viven bajo el mismo techo pero no indica los casos de violencia contra las mujeres ejercida por parte del novio o compañero sentimental con el que no conviva. Se conoce también como "violencia familiar".